Estrenamos nueva página web.

Está disponible en el siguiente enlace:

http://www.juancarlosdiazlorenzo.com/

Muchas gracias por su interés y atención.

Saludos,

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Aeropuerto de La Carlota

noviembre 30, 2015

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El aeropuerto de La Carlota, situado en la zona este del área metropolitana de Caracas, ocupa los terrenos de la antigua hacienda de su mismo nombre, que fuera propiedad de Alfredo Brandt Casanova. Oficialmente ostenta el nombre de Francisco de Miranda, destacado personaje de la historia militar y política de Venezuela. Ocupa una superficie de 103 hectáreas y desde el comienzo de su vida operativa en abril de 1946, coexistió como aeropuerto civil y militar.

Está situado en una zona estratégica y bien comunicada y durante años fue también la sede del Aeroclub Caracas. Por el norte lo bordea la autopista Francisco Fajardo, eje viario singular que cruza de oeste a este la ciudad de Caracas y por el Parque del Este. Cerca está la residencia presidencial “La Casona” y en el oeste está situado el distribuidor conocido como “el ciempiés”. Al este, el distribuidor de Los Ruices y los sectores de Caurimare, Lomas de las Mercedes y la avenida Río de Janeiro.

El aeropuerto de La Carlota está situado en la zona este de Caracas

Desde este aeropuerto huyo del país del presidente Marcos Pérez Jiménez, a bordo de un avión Douglas DC-4 de la Fuerza Aérea Venezolana, conocido con el apodo de “La vaca sagrada”. Sucedió en la madrugada del 23 de enero de 1958, en que, pese a contar con el apoyo de un importante sector de las Fuerzas Armadas, el dirigente militar decidió abandonar el Palacio del Miraflores y tomó el avión que lo conduciría al exilio a la República Dominicana. Al conocerse la noticia del derrocamiento, el pueblo se lanzó a la calle, saqueando las casas de los adeptos al régimen, atacando la sede de la Seguridad Nacional y linchando a algunos funcionarios.

Tuvimos oportunidad de visitar el aeropuerto de La Carlota durante nuestra estancia en diciembre de 1980. Ocasión en la que, a bordo de una avioneta al servicio del ex ministro Leopoldo Sucre Figarella –a quien tuvimos el honor de conocer– volamos hasta un aeropuerto situado en los valles del Tuy, acompañando al piloto tinerfeño Juan Reyes, comandante de la aeronave, amigo de grata memoria y de días felices.

La base aérea de La Carlota ha tenido siempre carácter militar. En 1962 se creó el Destacamento Aéreo Especial La Carlota y en julio de 1966 fue elevado a su actual consideración.  En tiempos del chavismo se han sucedido algunas normas de interés. En 2002 se declaró zona de seguridad militar; en 2005 se cerró al uso público; en 2007, se consideró bien de interés cultural y desde 2014 se mantiene la prohibición de realizar operaciones aeroportuarias, excepto de carácter militar y aeromédicas. Se ha discutido mucho sobre su uso futuro, pero no se ha tomado decisión alguna al respecto.

Hotel Caracas Palace

octubre 31, 2015

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El edificio del hotel Caracas Palace es uno de los ejemplos llamativos de la arquitectura contemporánea de Venezuela. Inaugurado en 1998 con el nombre hotel Four Seasons, tiene 32 pisos y una altura de 118 metros, en la que se reparten 212 habitaciones, de ellas 34 suites. Está situado en la esquina sureste de la plaza Altamira, en Chacao, al este del área metropolitana de Caracas.  

Es uno de los iconos de la nueva arquitectura caraqueña. El proyecto corresponde al estudio norteamericano Arquitectonica y la venezolana Vivian Dembo. Excesivo, sin embargo, para el entorno, algunas voces críticas lo califican de adefesio. La plaza Altamira, diseñada por Luis Roche en la década de los años cuarenta del siglo XX y en la que destaca el obelisco –que fue, durante un tiempo, el punto más alto de la ciudad- es un centro de indudable interés urbanístico de la expansión de Caracas.

La volumetría del hotel Caracas Palace destaca en el entorno

Foto: viviandemboarquitectura.com

Parque Cristal

septiembre 30, 2015

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En el espacio urbanístico contemporáneo de Venezuela destaca el edificio denominado Parque Cristal, cuyo diseño de vanguardia no pasa inadvertido. Posee una fachada acristalada que lo hace único. Su estructura tiene forma de cubo –en el que destaca un gran espacio que sirve de atrio– y está construido en acero y hormigón. Consta de 18 pisos y mide 103 metros de altura.

El proyecto es obra de los arquitectos Walter J. Alcock y Roberto Collevecchio. Inaugurado en 1977, diez años después ganó el Premio Metropolitano de Arquitectura. Los pisos de mosaicos son obra del artista plástico Nedo. Está situado en la Avenida Miranda, en Los Palos Grandes, frente al Parque del Este, en el municipio Chacao, considerado parte del corazón financiero de Caracas. Ocupa toda una manzana e incluye, además de un número importante de oficinas, otros servicios públicos.

El edificio Parque Cristal es realmente espectacular. Un icono de la arquitectura contemporánea de Venezuela

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Veintiún años después del atentado de la avenida de Los Próceres, del que Rómulo Betancourt (1908-1981) logró salir con vida, el ex presidente venezolano se encontraba en Tenerife para recibir el título de Hijo Adoptivo de La Orotava. Recordamos con precisión el emotivo acto celebrado en la noche del 25 de junio de 1981 en la plaza de San Juan del Farrobo, con motivo del 300º aniversario de la fundación de la iglesia de San Juan Bautista en la “villa arriba”, pues nos correspondió acompañarle durante su estancia en la isla, formando parte del equipo que había organizado el entonces cónsul general de Venezuela en Canarias, Jesús Enrique Márquez Moreno.

Betancourt había sido presidente provisional de la Junta Revolucionaria de Gobierno (1945-1948) que derrocó a Isaías Medina Angarita y cedió el testigo a Rómulo Gallegos. Tras la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y como líder de Acción Democrática, asumió de nuevo la presidencia (1959-1964) tras las elecciones celebradas el 7 de diciembre de 1958, en las que obtuvo casi el 50% de los votos.

Le correspondió un mandato complicado, caracterizado por una apertura a la estabilización de la democracia venezolana, la promulgación de una nueva Constitución, la reforma agraria, el desarrollo de la industria petrolera con la adhesión de Venezuela a la OPEP, la fuerte inversión en el sector educativo y el cese de relaciones con gobiernos ilegítimos o dictatoriales. También tuvo que enfrentarse a duros ataques internos y externos de guerrillas, huelgas laborales, intentonas golpistas e intentos de asesinato.

Rómulo Betancourt recibe complacido la manta esperancera

Rómulo Betancourt había hecho escala el 10 de agosto de 1970 en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, cuando viajaba a bordo del trasatlántico italiano “Donizetti”. Bajó a tierra apenas unas horas y se sentó en el bar “Atlántico”, entonces un referente de la vida social de la capital tinerfeña.  

En su segunda estancia en Tenerife, Rómulo Betancourt se pronunció a favor para que América Latina, “nido de tantas dictaduras”, terminara por ser el continente de la libertad. Betancourt había viajado a Canarias para reencontrarse con el lugar de nacimiento de su padre en San Juan del Farrobo, un barrio humilde de la zona alta del municipio de La Orotava.

Betencourt llegó a la isla el 23 de junio de 1981. Al día siguiente hicimos un recorrido por el parque nacional de las Cañadas del Teide. El día 25 visitó el Ayuntamiento de La Orotava –en tiempos del alcalde Francisco Sánchez, amigo de grato recuerdo– y desde el balcón principal admiró la alfombra de arena volcánica del Teide elaborada con motivo del Corpus Christi.

Por la noche, Betancourt se emocionó cuando llegó al lugar y en su discurso de agradecimiento dijo que “recibo la distinción de Hijo Adoptivo del valle de La Orotava, no como ex presidente de Venezuela, sino como hijo de quien me dio la posibilidad de trabajar como lo he hecho por mi América”, leemos en la crónica de los corresponsales de El País, Carmelo Martín.

Al día siguiente el ex-presidente venezolano, acompañado de su esposa René Hartmann y las primeras autoridades de Tenerife asistieron a la procesión de la Octava del Corpus y el día 29 regresó a Venezuela desde el aeropuerto Tenerife Sur, donde tuvimos la ocasión de entrevistarle y despedirle antes de su partida. Falleció el 28 de septiembre de 1981 en Nueva York, cuatro días después de sufrir un derrame cerebral, cuando contaba 73 años de edad. Recibió sepultura en Venezuela con honores de Estado, en una de las mayores manifestaciones de duelo de la historia contemporánea del país.

Foto: Archivo de Carlos García

Roraima

julio 21, 2015

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Los tepuyes son montañas tabulares de la sierra de Paracaima. Forman parte del Escudo guayanés, situado en la esquina sureste del Parque Nacional de Canaima, que abarca una superficie aproximada de unos 30.000 kilómetros cuadrados. Allí se encuentra el tepuy Roraima, que se eleva a 2.810 metros sobre el nivel del mar. Es el más alto de la cordillera de las Tierras Altas de Guayana. En las cimas se aprecian algunas de las formaciones geológicas más antiguas del planeta, datadas en unos dos mil millones de años, en el periodo denominado Precámbrico.

Roraima está rodeado de acantilados que unos cuatrocientos metros de altura en todo su perímetro, que dificultan considerablemente su acceso y ocupa en la cima una superficie de 31 kilómetros cuadrados. Es una formación de arenisca que emerge entre la sabana boscosa, con una altura promedio de 2.500 metros. El punto máximo, conocido como Maverick, está en territorio venezolano. Como si de una tarta se tratara, el 85% pertenece a Venezuela, el 10% a Guyana –aunque parte del territorio está reclamado en la cuestión del Esequibo– y el 5% restante a Brasil.   

Varias cascadas en caída libre desde la cima del tepuy Roraima

Espectacular fotografía del tepuy Roraima emergiendo entre las nubes

La primera descripción que se conoce la realizó en 1596 el explorador inglés sir Walter Raleigh. El origen toponímico no está claro, aunque en lengua de los indios pemones –roro (verde azulado) e ima (gran), aunque dependiendo de la traducción puede significar también fecunda madre de los torrentes– se referían a la montaña como “la madre de todas las aguas”, denominación apropiada pues desde su cima caen numerosas cascadas que fluyen hacia los ríos Orinoco, Esequibo y Amazonas.

Fue el primero de los grandes tepuyes en ser coronado en 1884 por Everard Thurn, que lo consiguió a través de una rampa boscosa similar a una escalera vertical adosada a las paredes. El atractivo del enclave es extraordinario. Hoy es posible subir a la cumbre mediante expediciones organizadas desde Paraitepuy, San Francisco de Yuruaní o Santa Elena de Uairén. Existe una escalera natural en la roca que permite el acceso directo y que lleva un día de camino, más otros cuatro días, dos de ida y dos de regreso. También es posible sobrevolarla en helicóptero e incluso poner el pie en la cima, con base en Santa Elena de Uairén.

Fotos: Rtrevesi y Uwe George (National Geographic)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A la historia de la Marina Mercante en Venezuela pertenece el buque “Ferrymar III”, que desde noviembre de 1962 y por espacio de algo más de dos décadas estuvo navegando en la línea que une las ciudades de Cumaná y Puerto la Cruz con Porlamar, en la isla de Margarita. Era un ferry de primera generación, de acceso por la popa, que llegó al país de la mano de Ferryboats Margarita C.A., una sociedad ya desaparecida y que formó parte del transporte marítimo nacional.

Lo realmente curioso del caso es la historia de este barco, que nació a la mar durante la Segunda Guerra Mundial. Había sido una fragata de la clase River, numeral K-417, construida para el esfuerzo bélico de la Royal Navy. De 1.370 toneladas standard, montaba dos cañones de 120 mm y seis antiaéreos de 20 mm, así como varios equipos para la lucha antisbmarina. De un total de 151 buques, diez de ellos fueron construidos en Canadá para la U.S. Navy y, según nuestros archivos, durante la guerra enarbolaron las banderas de Francia libre, Australia, Canadá, Sudáfrica y Holanda. Cuatro fueron hundidas por submarinos alemanes y cinco declaradas pérdida total. 

La fragata “HMS Halladale” (K-417), en aguas de Malta

Construcción número 1.226 del astillero A & J Inglis Ltd., en Glasglow (Escocia), fue ordenada el 2 de octubre de 1942. El 25 de junio de 1943 se procedió a la puesta de quilla y el 28 de enero de 1944 resbaló por la grada. El 11 de mayo siguiente enarboló por primera vez la bandera británica bautizado con el nombre de “HMS Halladale” y comenzó su historial militar, siendo su primer comandante el capitán de corbeta Joseph Eric Woolfenden, oficial de la Reserva Naval. A éste tomó el relevo el 1 de octubre de 1945 el teniente de navío John V. Brothers, que permaneció en el mando hasta el 12 de diciembre del citado año.

En 1947 pasó a la flota de reserva y en abril de 1949 fue adquirido por Townsend Brothers Ferries, la compañía de ferries del Canal de la Mancha, que había reiniciado su servicio de la inmediata posguerra. A falta de barcos adecuados echó mano de material militar del “surplus” de guerra y en el astillero Rushbrooke, en Cork (Irlanda) se procedió a la reconversión de la fragata en ferry, aprovechando el casco y la maquinaria.

Reconvertido en ferry del Canal, rebautizado con el nombre de “Halladale”

De la antigua fragata se aprovechó el casco y la maquinaria

Los trabajos se prolongaron por espacio de un año. En su nueva superestructura tenía tres cubiertas para los pasajeros, con camarotes, varios salones, un restaurante y un asador, una cubierta veranda con cómodos sillones, un bar y una tienda.  En abril de 1950 entró de nuevo en servicio rebautizado con el nombre de “Halladale” y se estrenó en la línea Dover-Calais.  Pese a su remozado aspecto mercante, no podía disimular su inmediato pasado bélico y a poco de su puesta en servicio encalló en el puerto base, siendo reparado en el astillero de Cardiff.  El 14 de abril de 1951 colisionó con el mercante alemán “Hans Hoth”, resultando con averías de gravedad, que fueron reparadas en Tilbury.

En noviembre de 1961 pasó a la propiedad de Townsend Car Ferries y en 1962 lo compró el armador Uuno Heinonen y enarboló bandera finlandesa rebautizado con el nuevo nombre de “Norden”. Figuraba como propiedad de la sociedad Laivanisännistöyhtiö W. Rostedt y después de efectuadas unas reparaciones en el astillero de Latokari, en el mes de junio entró en servicio en la línea Turku-Estocolmo. Cubría el viaje en nueve horas y la habilidad del capitán Gunnar Ekström, con una frecuencia de tres viajes semanales.

Rebautizado “Norden”, a poco de su llegada a Turku (Finlandia)

Rebautizado “Turist Expressen”. Obsérvense los añadidos en la superestructura

Poco después, en junio y por cuenta del mismo propietario, cambió de nombre para llamarse “Turist Expressen”. Llevaba dos semanas en servicio cuando el poderoso sindicato Finska Sjömansunionen (Unión de Marinos Finlandeses) impidió la salida del barco, debido a las malas condiciones en que se encontraba la habilitación para los tripulantes, pues entre otras deficiencias el agua se filtraba en los camarotes. Dos centenares de pasajeros esperaron infructuosamente por su viaje en el puerto de Turku, en una situación que fue aireada en la prensa de la región. 

A pesar de los intentos del armador por repararlo, el tráfico cayó en picado ante los reiterados incumplimientos con el pasaje y en otoño la aventura había terminado en fracaso. Las autoridades finlandesas y suecas vigilaron de cerca la actividad de este barco, que dejó de navegar cuando llegó el otoño. En noviembre de 1962 lo compró la mencionada Ferry Boats Margarita C.A. y enarboló pabellón venezolano con el nuevo nombre de “Ferrymar III”, comenzando así una nueva etapa a la que ya nos hemos referido. En 1987, después de una larga etapa de amarre, fue desguazado en Aruba (Antillas Holandesas).

Después de 25 años de servicios en Venezuela, fue desguazado en Aruba

De 1.441 toneladas brutas, 477 toneladas netas y 1.830 toneladas de peso muertos, medía 91,92 m de eslora total -86,52 m de eslora entre perpendiculares-, 11,15 m de manga, 3,29 m de puntal y 5,34 m de calado máximo. Estaba propulsado por cuatro turbinas Parsons, que tomaban vapor de dos calderas tipo Admiralty y podía desarrollar una potencia de 6.500 caballos sobre dos ejes y le permitía mantener una velocidad de 17,5 nudos. Disponía de acomodación para 650 pasajeros y podía transportar 40 coches. La tripulación estaba formada por 35 personas. Código IMO 5114478.

Fotos: warshipsww2.eu, 

Cerro Bolívar

mayo 31, 2015

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El 4 de abril de 1947, un grupo de geólogos venezolanos y norteamericanos (Mack Clayton Lake, Folke Kihlstedt, Víctor Paulik, Wilhelm Boeckmann, Earl Nixon y otros)  descubrieron los inmensos yacimientos de hierro ubicados en la Serranía La Parida, a unos 77 kilómetros de Ciudad Bolívar. Uno de los espacios recibió en 1948 el nombre de Cerro Bolívar. Ocupa una superficie de 8.093 hectáreas y tiene una altura máxima de 790 metros sobre el nivel del mar, unos 550 metros sobre la sabana circundante.

Este hito marcó el comienzo de la industria ferrominera al oeste del río Caroní y de la región de Guayana, en la que desde entonces es conocida como “Zona del Hierro”. Está considerado el yacimiento de mena de hierro más importante del siglo XX y la extracción minera propiamente dicha mide 6,4 kilómetros de largo, 1,2 kilómetros de ancho y su espesor máximo comprobado es de 220 metros.

Vista aérea de Cerro Bolívar, importante yacimiento de hierro a cielo abierto

Vista aérea de Cerro Bolívar, importante yacimiento de hierro a cielo abierto

Las reservas se estimaron en 500 millones de toneladas y tiene la ventaja de que es altamente productivo y a cielo abierto. Con el paso de los años, alrededor de los cerros que forman el yacimiento, han nacido dos grandes ciudades, ampliamente equipadas: Ciudad Piar, construida al pie del Cerro Bolívar y Puerto Ordaz, nacida en la unión de los ríos Orinoco y Caroní. El impulso que la actividad ha generado en el desarrollo de la zona es realmente extraordinario. 

La explotación se inició a comienzos de la década de los años cincuenta, en tiempos del gobierno de Pérez Jiménez, a cargo de la compañía Orinoco Mining Co. Se intensificaría en las décadas siguientes, hasta que en 1975 se produjo su nacionalización durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez y nació Ferrominera del Orinoco. La extracción permaneció suspendida entre 1997 y 2009 y desde entonces mantiene su actividad en una concesión otorgada a la compañía suiza Commodities and Minerals.

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Cuando la conocimos, hasta casi cuarenta años, era la Torre Phillips y después la volvimos a ver como Torre Nescafé, pues tenía una enorme taza de esta marca de café de color rojo en su coronamiento, en un alarde publicitario propio de la época. En la actualidad se la conoce como Torre Phelps y es uno de los rascacielos emblemáticos de finales de la década de los años sesenta en Caracas. Está ubicada en el sector de la Plaza Venezuela, Los Caobos, entre la avenida La Salle y avenida Lima.

Proyecto del arquitecto José Puig, mide 113,50 metros de altura y tiene treinta pisos. Las obras dieron comienzo en 1965 y finalizaron en 1968, en una época de pujanza económica y de grandes oportunidades. El letrero luminoso de la firma holandesa Phillips –de gran arraigo y éxito comercial en Venezuela– dio paso en 2004 a la gran taza de Nescafé, de unas dimensiones considerables: 25 metros de altura y 20 metros de diámetro.

La taza publicitaria pesaba 81,3 toneladas y fue desmontada en 2010 por orden gubernativa, aduciendo incumplimiento de ordenanza sobre propaganda y publicidad comercial debido a sus dimensiones y como medida preventiva caso de seísmo o fuertes vientos cruzados que pudieran provocar su desprendimiento, según fuentes oficiales. Además de la obligación de desmontarla, Nestlé fue multada con 737.039 dólares y el propietario del edificio con otros 95.400 dólares.

La enorme taza de Nescafé fue un extraordinario reclamo publicitario

Hotel Caracas Hilton

marzo 31, 2015

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En el solar que hasta la década de los años treinta del siglo XX ocupó la siembra de café de la hacienda Mohedano, se levanta desde 1969 uno de los hoteles emblemáticos de Caracas, al que conocimos en otro tiempo como Caracas Hilton. En 2007, el establecimiento hotelero pasó a manos del Centro Simón Bolívar y desde 2010 está tutelado por el Ministerio de Turismo y forma parte de la red Venetur.

En dicho solar, y antes de que levantara su estructura el edificio hotelero más alto de Venezuela –mide 120 metros y tiene 36 pisos–, en 1944 se levantó el edificio de la primera sede caraqueña de la compañía petrolera Creole. En 1955 pasó a ser la sede de la Seguridad Nacional del gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Está situado en lo que se conoce como el centro cultural y financiero de Caracas, entre la avenida México y la avenida Sur 25, en un enclave estratégico con vistas hacia el parque de Los Caobos y el parque nacional El Ávila.

Vista nocturna del antiguo hotel Caracas Hilton desde la piscina

Diez años después, el Centro Simón Bolívar designó al ingeniero Juan Sánchez Carranza para la construcción de un edificio de viviendas de clase media, que no llegó a completarse. En 1966 se remató la obra, aunque entonces cambió la idea original. Caracas necesitaba de un nuevo hotel de categoría, acorde a los tiempos y sobre planos fue conocido como Hotel Gran Caracas.

Un acuerdo para su explotación con la cadena hotelera Hilton posibilitó que abriera sus puertas en 1968 con el nombre de Caracas Hilton. El éxito quedó asegurado de antemano, de suerte que en 1979 se procedió a su ampliación con la denominada Torre Norte, que fue inaugurada en 1989. Tuvimos oportunidad de alojarnos en varias ocasiones y en la última de ellas el establecimiento acusaba una notable decadencia.

La concesión del hotel fue renovada en 2006 por un plazo de cinco años. Sin embargo, tiempo después el gobierno bolivariano rescindió el contrato y expropió el inmueble. En 2007 reabrió sus puertas con el nombre de Hotel Alba Caracas y según fuentes oficiales, dicen que se invirtieron seis mil millones de bolívares en su modernización, adaptándolo a los nuevos tiempos. Sigue siendo un hotel de referencia y aunque le hayan cambiado de nombre, en la memoria colectiva pervive como Caracas Hilton.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 38 seguidores