Juan Carlos Díaz Lorenzo

Venezuela respira aliviada tras conocer la noticia de que el incendio de la refinería de Amuay ha sido sofocado. Los bomberos y los voluntarios del Centro Refinador de Paraguaná y los procedentes de otros puntos del país han conseguido apagar el fuego en los dos tanques que aún estaban ardiendo, tras la explosión que causó graves daños en las instalaciones y poblaciones próximas, con un saldo oficioso de 41 muertos. Una ola de consternación y solidaridad recorre el país y desde todo el mundo llegan mensajes de condolencia.

El presidente de la República, Hugo Chávez, después de una reunión con algunos de sus ministros y otros altos cargos civiles y militares, ha dicho que “PDVSA asume su responsabilidad, el Gobierno asume su responsabilidad” y calificó la explosión como “una bomba atómica”. Informó de que se han aprobado fondos por importe de 100 millones de bolívares para atender a los damnificados por la tragedia e instó a que se erija un monumento a los “mártires civiles y militares”.

El mandatario venezolano, usuario habitual de twitter para el envío de mensajes,  insiste en la falsedad de que en los días previos al accidente oliera a gas en la zona, contradiciendo así las versiones de vecinos que han hecho declaraciones en ese sentido en los medios de comunicación. “Es una cosa que se cae por su propio peso. No, que en el barrio olía a gas. Bueno, en el barrio no hubo ninguna explosión. Si hubiera habido gas en el barrio, bueno, Dios mío, gracias a Dios que no fue así”, dijo con su habitual tono enfático.

Parte de la refinería de Amuay permanece parada

Hay baile de cifras con los muertos y heridos. Al parecer, en el recuento último de 49 víctimas se habían duplicado nombres y la cifra que ahora circula es de 41 muertos. Pero el presidente venezolano no aportó datos concretos este tema y quien hasta el momento ha informado ha sido la gobernadora del Estado Falcón, Stella Lugo, que aportó tales números así como una treintena de heridos, aunque el total de afectados y atendidos en centros hospitalarios es mayor, de 122.

Al mismo tiempo Chávez descarga contra la oposición y dice que ha tratado de utilizar la tragedia con fines políticos ante los próximos comicios del 7 de octubre, en los que el actual mandatario aspira a la reelección. En las críticas entran también los medios de comunicación no oficialistas. “Lamentable es que, en momento de una tragedia, surja algo así como una ‘zamurera’ para tratar de pescar en ríos revueltos. Están tratando de sacarle beneficio al luto de un pueblo, eso es algo inhumano. Esta es la batalla de la mentira contra la verdad, es la batalla de la antipatria que representan elloscontra la patria que son esos trabajadores y trabajadoras de Amuay”.

El candidato de la oposición, Henrique Capriles, manifestó en una rueda de prensa que “cuando las cosas no se hacen bien, con responsabilidad (…), ahí están la consecuencias. Los venezolanos no tenemos por qué pagar las consecuencias de la ineficacia de quienes gobiernan”. Capriles exigió “precisar las causas de la explosión del sábado que tuvo una magnitud nunca vista”.

“No estamos hablando de lluvias ni de un evento natural, sino de un accidente que es consecuencia de algo (…), estamos hablando de un saldo de 48 personas que perdieron la vida, pero hay más de 90 personas lesionadas y hay todavía personas que no han podido ser identificadas y hay personas que todavía no aparecen”, según recogen varios medios informativos.

Entre las condolencias que se han recibido figura la del papa Benedicto XVI. El telegrama, en el que el Santo Padre se muestra “profundamente apenado” por la tragedia de la refinería de Amuay y “ofrece sufragios al Señor por el eterno descanso de los fallecidos”. El telegrama fue enviado al arzobispo de Cumaná y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor Diego Rafael Padrón Sánchez por el Secretario de Estado vaticano, Tarsicio Bertone.

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Como era previsible, sube el número de fallecidos por la explosión ocurrida en la refinería de Amuay. Hasta el momento se contabilizan 48 muertos. A medida que se remueven escombros aparecen más cadáveres y algunos de los heridos más graves no han conseguido sobrevivir, por lo que han pasado a engrosar la lista de fallecidos.

Amuay, como conocen nuestros lectores, es la refinería más importante de Venezuela y figura en el ranking de las cuatro principales a nivel mundial. La explosión se produjo alrededor de las 01.11 horas del pasado sábado (07.41 horas en España), al parecer, por una fuga de gas, cuyo origen se está investigando y ha provocado dos incendios que todavía no están extinguidos.

Algo más de medio millar de viviendas localizadas en el perímetro del Centro Refinador Paraguaná (CRP) han sido evaluadas por las autoridades. Al menos doscientas casas han quedado completamente destruidas y otras trescientas han registrado “daños menores”, según informan las autoridades. La onda expansiva y las llamas arrasaron con el Destacamento 44 de la Guardia Nacional Bolivariana provocando la muerte de 18 de sus efectivos.

Esta gigantesca columna de denso humo sale de la refinería de Amuay

Los sectores Judibana, Alí Primera -donde está la casa-museo del cantautor, que sufrió graves daños por la onda expansiva-, La Chinita, Ezequiel Zamora, El Milagro, Santa Rosalía, Antiguo Aeropuerto y Antonio José de Sucre fueron los más afectadas. El impacto de la explosión se sintió en la parroquia Punta Cardón, en el municipio Carirubana e incluso en las islas de Aruba y Curazao.

La zona afectada de la refinería sigue envuelta en llamas y desprende grandes columnas de humo negro y denso. Seguirá así hasta que se consuman los hidrocarburos que se han inflamado. Habrá que esperar. Las señales de la tragedia son muy notables. Venezuela toda, sin excepción, dentro y fuera del país, está conmocionada ante la gravedad del siniestro.

Pese a las informaciones de los altos cargos del Gobierno bolivariano, en el sentido de que la refinería estará plenamente operativa en breve, les ha salido un contestario incómodo. Ivan Freites, presidente del sindicato del Centro de Refinación Paraguaná, que incluye Amuay y la refinería de Punta Cardón, afirma que “quien dice que la refinería reiniciará en dos días desconoce los procesos. Una refinería no es una cafetera”.

El ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, que también preside PDVSA, en declaraciones a la cadena estatal Venezolana de Televisión (VTV), afirma que “estimamos que esta situación se solvente en las próximas horas, disminuya mucho el incendio, por lo menos en uno de los tanques, para luego concentrarnos en el otro y dar por extinguido el incendio”.

El presidente de la República, Hugo Chávez, viajó ayer a la zona del desastre y en su intervención en un acto de condecoraciones postmórtem a los guardias nacionales muertos en la explosión, calificó de “irresponsables” a los medios y políticos opositores que aseguraron que la explosión fue por falta de mantenimiento. Diversos medios venezolanos han publicado declaraciones de vecinos de la zona y trabajadores de la refinería en las que aseguraban que había olor a gas en el área tres antes de la explosión.

El ministro del Petróleo refuerza las palabras del presidente de la República y afirma que “hay sectores que increíblemente andan medrando en la tragedia (…) Esa matriz que están tratando de crear de que aquí hubo una especie de indolencia frente a una fuga de gas que tenía días es una infamia que ha estado siendo divulgada por dirigentes de la oposición”. Dice Freites, líder del sindicato del Centro de Refinación Paraguaná, que “está claro que se pretende confundir a la opinión pública. Los gerentes están actuando como operadores políticos, declaran para conservar sus puestos”.

Sin embargo, aparece en escena el arzobispo de la ciudad de Coro, Roberto Lückert, que ha dicho que el número de muertos y heridos por la explosión en la refinería de Amuay es mucho mayor a lo que ha anunciado el Gobierno de Hugo Chávez y critica que donde se encuentra la refinería, “se vive actualmente una crítica escasez de medicamentos y personal para atender a las víctimas”.

“La industria petrolera –ha dicho la relevante autoridad eclesiástica venezolana. poseía un organismo encargado de preparar a los trabajadores antes de ingresar a las plantas. Eso lo desaparecieron. Ahora se visten con camisas rojas y trabajan sin tener la experiencia y condiciones necesarias”, dijo en declaraciones a medios locales y agentes internacionales.

El arzobispo ha expresado su preocupación por la escasez de medicamentos y personal en los hospitales del Estado Falcón y ha denunciado que el Gobierno no ha querido aceptar la colaboración de la Iglesia Católica para ayudar a las víctimas. “El Gobierno no acepta todavía las ayudas. Intentamos hablar en vano con el ministro Rafael Ramírez y el vicepresidente Elías Jaua”, manifestó.

Más allá del debate y la parafernalia política, y más ahora que el país está en campaña electoral, guste o no a los dirigentes chavistas fuentes internacionales afirman que el accidente de la refinería de Amuay cuestiona de nuevo los frecuentes fallos que se han producido en los últimos años en las refinerías venezolanas, lo que ha afectado a su producción y su capacidad para cumplir con sus objetivos.

La refinería de Amuay produce 645.000 barriles diarios. Fue montada por la compañía Creole Petroleum Co. e inaugurada en 1950, con una producción de 60.000 barriles diarios. En 1974 alcanzaba 670.000 barriles diarios. Es la segunda refinería instalada en la península de Paraguaná, después de la de Punta Cardón, montada en 1949 por Royal Dutch Shell con una producción inicial de 30.000 barriles diarios, que son 305.000 barriles en la actualidad.

Foto: Reuters

El infierno se llama Amuay

agosto 26, 2012

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Van 39 muertos y 86 heridos en la lista trágica que ha dejado la explosión en la refinería de Amuay,  según datos que confirma el vicepresidente de la República, Elías Jaua. A medida que se ha podido controlar el pavoroso incendio y remover los escombros, han aparecido más cadáveres, entre ellos 18 miembros de la Guardia Nacional Bolivariana y 15 civiles, seis de los cuales todavía no han sido identificados.

La razón por la que se ha producido tan elevada mortandad entre los miembros de la Guardia Nacional se debe a la proximidad de un destacamento, que se ocupaba de vigilar las instalaciones del segundo complejo refinero más grande del mundo, situado en las proximidades de la ciudad de Punto Fijo. La onda expansiva ha afectado en diferente grado a 209 viviendas y una docena de locales comerciales, algunas de ellas han quedado reducidas a escombros.

Los bomberos siguen combatiendo las llamas provocadas por la explosión de un escape de gas que ha afectado a dos tanques de gases licuados y otros nueve tanques de crudo y derivados muy volátiles, caso de la nafta (base de la gasolina), lo cual convirtió la zona afectada de la refinería en un infierno.

Este es el panorama de Amuay a la luz del día

Uno de los tanques de crudo arde y desprende gran humareda

Se ha informado que desde el día antes olía fuerte a gas y en la tarde del viernes se intensificó el olor en las inmediaciones de la refinería. A la 01,10 hora local los operadores advirtieron la existencia de una nube de gas y dieron la alerta, pero sobrevino la explosión de inmediato, con consecuencias de tragedia nacional.

Los sectores Judibana, Alí Primera -donde está la casa-museo del cantautor, que sufrió graves daños por la onda expansiva-, La Chinita, Ezequiel Zamora, El Milagro, Santa Rosalía, Antiguo Aeropuerto y Antonio José de Sucre fueron los más afectadas. El impacto de la explosión se sintió en la parroquia Punta Cardón, en el municipio Carirubana e incluso en las islas de Aruba y Curazao.

El vicepresidente Elías Jaua ha dicho que se ha puesto en marcha un comité que investigará las causas de esta tragedia. Se ha desplegado un amplio contingente de bomberos y sanitarios “bajo las órdenes del comandante Chávez para la primera atención de todas las personas afectadas por esta emergencia”, declaró la gobernadora del Estado Falcón, Stella Lugo, a la cadena estatal VTV.

Según el ministro del Petróleo y Minería y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, las unidades de producción de la refinería de Amuay no han sufrido daños. El ritmo de las exportaciones venezolanas se mantendrá en sus niveles con el aporte de otras refinerías del país en el plazo de dos días.

Más de doscientas casas han sido destruidas

Los destrozos en muchos casos son de especial gravedad

La refinería de Amuay produce 645.000 barriles diarios. Fue montada por la compañía Creole Petroleum Co. e inaugurada en 1950, con una producción de 60.000 barriles diarios. En 1974 alcanzaba 670.000 barriles diarios. Es la segunda refinería instalada en la península de Paraguaná, después de la de Punta Cardón, montada en 1949 por Royal Dutch Shell con una producción inicial de 30.000 barriles diarios, que son 305.000 barriles en la actualidad.

Lo sucedido ahora es el accidente más grave de los ocurridos en mucho tiempo en las refinerías y otras instalaciones petroleras que tiene Venezuela. Mientras tanto llueven las críticas contra el presidente del país, Hugo Chávez, pues la tragedia de Amuay pone al descubierto graves fallos atribuidos a falta de modernización e inversiones.

Es el accidente más grave ocurrido en una refinería de Venezuela

Las refinerías de Amuay, Punta Cardón y Bajo Grande forman el Centro Refinador de Paraguaná (CRP) y representa el 71 % de la capacidad del país. Se ha informado de que en este año la citada instalación tuvo que paralizar su producción al menos en dos ocasiones, debido a pequeños incendios y fallos detectados en la unidad de refrigeración. Parte de las instalaciones de Punta Cardón han sido cerradas tras registrarse algunos incidentes. Todo ello afecta a la capacidad operativa y representa una merma en su capacidad.

Resultan meridianas las declaraciones del secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela, Iván Freites, que acusó al Gobierno de haber desatendido el sector. “Aquí la inversión en industria no existe. Desde hace tres años lo venimos denunciando, y advirtiendo del riesgo de una tragedia. Pero la parte gerencial olvidó su obligación de mantener las instalaciones operativas y en buenas condiciones de seguridad. Se olvidaron de eso y aplicaron una política de gobierno: la de que los trabajadores y gerentes fueran a hacer campaña política y dejaran su trabajo”.

Fotos: AFP

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Del recuento de 26 fallecidos por la explosión la madrugada del sábado en la refinería de Amuay, 17 eran miembros de la Guardia Nacional Bolivariana pertenecientes al destacamento N 44, encargados de la vigilancia de las instalaciones, precisan medios informativos venezolanos que citan declaraciones del vicepresidente Elías Jaua. Por orden del presidente de la República, Hugo Chávez, se han decretado tres días de duelo nacional.

De este hecho se informó a través de una cuenta en twitter, por lo que las redes sociales están alcanzando un relevante protagonismo en la información de este grave accidente, que sacude la conciencia nacional. Desde diversos lugares del mundo están llegando mensajes de condolencia ante la tragedia que se vive en Venezuela, la más grave en mucho tiempo en la historia contemporánea del país.

Por lo que se ha informado, la explosión en la refinería de Amuay se produjo en la zona de almacenamiento donde se encuentra el patio de tanques, debido, según informaciones oficiales, a una fuga de gas en el área de oleofinas. Al parecer, ésta generó una nube de la que no se consiguió su dispersión y provocó la detonación. La onda expansiva afectó de lleno al destacamento N 44 de la Guardia Nacional Bolivariana, incluyendo instalaciones residenciales y viviendas próximas.

El impacto de las imágenes en la noche es impresionante

La ministra para la Salud, Eugenia Sader, declaró a media mañana de ayer que al menos 86 personas habían ingresado en el hospital “Rafael Calles Sierra”, en la ciudad de Punto Fijo, con heridas de diversa consideración motivadas por la explosión. De este grupo, 77 ya han sido dadas de alta por presentar lesiones leves, mientras que dos personas fueron trasladadas a la unidad de quemados del hospital “Nuestra Señora de Coromoto”, en la ciudad de Maracaibo.

La explosión en la refinería de Amuay es uno de los mayores accidentes registrados en la industria petrolera venezolana de los últimos años. Doce horas después de la tragedia se siguen apreciando grandes columnas de humo y llamaradas de menor intensidad. El ministro de Energía y Minas, Rafael Ramírez, asimismo presidente de PDVSA, afirma que el incendio está controlado y que espera el regreso de la normalidad en el plazo de dos días.

La explosión ha provocado el incendio de nueve tanques de almacenamiento de crudo y derivados petrolíferos. Dada la gravedad del accidente, varios ministros del Gobierno se han desplazado hasta el lugar del accidente, que el vicepresidente de la República califica de “grave”. Los medios venezolanos siguen la evolución de los acontecimientos con extrema puntualidad, como no podría ser de otro modo.

Este es el aspecto de las nubes de humo al amanecer en Punto Fijo

La refinería de Amuay, con una capacidad de 645.000 barriles diarios, y la refinería de Punta Cardón forman parte del Centro Refinador de Paraguaná (CRP), uno de los más grandes del mundo con capacidad de casi un millón de barriles diarios. La especulación está servida. Se dice que la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) ha sufrido numerosos problemas operativos en los últimos años que han perjudicado su producción y capacidad para cumplir con sus ambiciosas metas de expansión.

El canal oficial Venezolana de Televisión (VTV) recoge la consternación del Gobierno nacional en declaraciones del presidente de la República, Hugo Chávez y “lamenta profundamente la pérdida de vidas humanas a causa de la explosión ocurrida en la madrugada de hoy en la refinería de  Amuay. Desde lo más hondo de nuestro sentir patrio, vaya la expresión de nuestro pesar a los familiares de las víctimas junto  con un abrazo pleno de solidaridad. Igualmente, y asumiendo con  plena responsabilidad el fatídico hecho, hemos movilizado toda la  ayuda necesaria para el cuidado y atención de quienes resultaron  heridos o han sido afectados por este inesperado evento”.

Fotos: usuarios de twitter

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Una explosión en la refinería de Amuay, situada en la península de Paraguaná (Estado Falcón) ha provocado al menos 24 muertos y decenas de heridos, al menos 53, según leemos en la prensa digital venezolana, que cita como fuente a las declaraciones de la gobernadora de dicho estado, Stella Lugo, a la televisión estatal. La mayoría de los fallecidos son miembros del destacamento 44 de la Guardia Nacional, que se encontraba próxima a la refinería.

“Quiero darle una voz de calma a la población del Estado Falcón, sobre todo a las poblaciones que viven en los alrededores del Centro Refinador Paraguaná, que no hay orden de evacuación. Está controlada la situación, por supuesto hay todavía un fuego muy alto, pero es porque están consumiéndose los hidrocarburos que ahí se encuentran. No hay riesgo, según me dicen los técnicos, de que se produzca otra explosión”, dijo la gobernadora en sus declaraciones a Venezolana de Televisión.

“Todavía existe mucho pánico en la población, la gente está muy asustada” y agregó que “se evacuaron las áreas que se tenían que evacuar, pero ya la situación, según me están diciendo los técnicos que están dentro de la refinería, está controlada”.

Imagen tomada en la madrugada desde la ciudad de Punto Fijo

El realmente impresionante el alcance de esta tragedia

La explosión de produjo a las 01,11 horas de la madrugada (05,41 h GMT). Al parecer una fuga de gas propano generó una nube que explosionó y provocó incendios en nueve tanques de la refinería y en otras áreas próximas, así como graves desperfectos en viviendas aledañas, informó el ministro del Petróleo, Rafael Ramírez, que también es presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Tras la explosión y la alarma se desplegaron bomberos y efectivos de la Guardia Nacional, que comenzaron su labor contraincendios y de evacuación y control de la zona, donde se han producido daños cuantiosos provocados por la onda expansiva. Entre los 24 fallecidos hay un niño de diez años. Los heridos más graves con quemaduras han sido evacuados en aviones medicalizados.

Se informa de que el fuego está controlado, aunque las llamaradas son impresionantes, según se aprecia en las imágenes difundidas. Situación que se prolongará durante algún tiempo,  hasta que los hidrocarburos se consuman. Altos cargos del gobierno bolivariano –entre ellos el vicepresidente Elías Jaua y los ministros de Defensa, Petróleo y Salud- se encuentran en la zona afectada.

Las refinerías de Amuay y Punta Cardón son las más importantes de Venezuela y forman parte del Centro de Refinación Paraguaná. Procesan una media de 900.000 barriles diarios de crudo y produce en torno a 200.000 barriles diarios de gasolina, entre otros derivados del petróleo. Se estima que el país, que es uno de los principales exportadores de crudo del mundo, produce entre tres millones de barriles (fuentes oficiales) y 2,4 millones (fuentes independientes).

Fotos: Dany C Nelson Castillo (twitter)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En nuestro recorrido por la historia de la flota de la Compañía Anónima Venezolana de Navegación, en la crónica anterior nos habíamos referido al buque “Falcón” y hoy lo hacemos en referencia al buque “Trujillo”, que pertenecía a un grupo de cuatro barcos gemelos contratados a mediados de la década de los años setenta por la citada CAVN, inmersa entonces en un plan de renovación de flota.

Eran unidades “multipurpose” preparadas para los tráficos de exportación a los que iban destinados y fueron construidos muy lejos de Venezuela, en un país, Finlandia, con acreditada competencia en la construcción naval, entre otros aspectos industriales. Los cuatro buques de la serie recibieron los nombres de “Aragua”, “Trujillo”, “Táchira” y “Falcón”.

El buque “Trujillo”, visto en toda su eslora por la banda de babor

El Estado Trujillo, al que rendía homenaje, es uno de los 23 estados federales de Venezuela. Está situado al oeste del país, en la región andina, dividido en 20 municipios y 93 parroquias y su capital es la ciudad de Trujillo. Se trata de una región montañosa, atravesada de suroeste a noroeste por la cordillera de los Andes, dividida en tres ramales y separados por los valles del Motatán y del Boconó. La altura máxima es la Teta de Niquitao (4.006 m).

Es el más pequeño de los estados andinos y limita al norte con los estados Zulia y Lara; al sir, con los estados Mérida y Barinas; al este, con el estado Portuguesa y al oeste limita y tiene costa en el lago de Maracaibo, aunque es cenagosa. Destacan las llanuras de las Sabanas de Monay y los llanos de El Cenizo. En términos de población, aunque es la menor de los estados andinos, sin embargo su densidad supera a la del Estado Mérida.

Zarpando de puerto italiano, país al que visitó en muchas ocasiones

El buque “Trujillo” era la construcción número 54 de los astilleros Oy Navire, en Naantali (Finlandia). Botado el 6 de diciembre de 1976, entró en servicio en 1977 y fue inscrito en la matrícula naval de La Guaira. Fue el segundo buque de la Marina Mercante venezolana en ostentar el nombre del citado Estado. El anterior navegó entre 1950 y 1962 y había sido construido en Canadá.

De 10.308 toneladas brutas, 6.159 toneladas netas y 14.814 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 159,26 m de eslora total -145 m entre perpendiculares-, 22 m de manga, 9,25 m de puntal y 9,83 m de calado máximo. Propulsado por un motor Sulzer 6RND76 –fabricado, bajo licencia, por la firma Wärtsila en sus talleres de Helsinki-, de 12.000 caballos de potencia sobre un eje y una velocidad de 16,5 nudos.

Formaba parte de una serie de cuatro buques construidos en Finlandia

Era un barco elegante y de líneas marineras bien proporcionadas. Disponía de una gran capacidad de carga en cuatro bodegas –tres a proa de la superestructura y una a popa-, dotadas de siete escotillas y grúas hidráulicas y puntales para las operaciones de carga y/o descarga. Sobre cubierta y en bodega podía transportar 140 TEUS y podía alojar a diez pasajeros en cinco camarotes dobles. Código IMO 7504677.

En 1993 el buque de esta historia fue vendido a la sociedad panameña Cathship S.A. y rebautizado “Catherine Helen”. Así transcurrirían otros seis años navegando en tráficos “tramp” por todo el mundo. En enero de 2000 fue vendido para desguace y desguazado en Alang (India).

Fotos: Ventuari, Rosenkranz (rosenkranz-shipphotos.de) y Gianpaolo (shipspotting.com)