Juan Carlos Díaz Lorenzo

En la década de los años cincuenta del siglo XX imperaba un modelo de buque de carga general y frigorífica que estuvo muy en boga durante bastante tiempo, hasta que la demanda del mercado y la evolución tecnológica derivaron en unidades de mayor porte. De aquella época nos queda el recuerdo, entre otros, del buque “Guárico”, segundo con este nombre en la historia de la Marina mercante de Venezuela.

En 1957, la Compañía Anónima Venezolana de Navegación compró en el mercado internacional el buque “Mette Skou”, propiedad de la compañía danesa Ove Skou, con sede en Copenhague. Había entrado en servicio en noviembre de 1953 y estuvo dedicado al tráfico “tramp”, cruzando el Atlántico de norte a sur, con viajes al Caribe y la costa pacífica de América del Sur para la carga de frutas y productos congelados.

Estampa marinera del buque “Mette Skou”, después “Guárico”

Construcción número 968 del astillero Howaldtswerke Deutsche Werft A.G., en Kiel (Alemania Federal), era un buque de 4.237 toneladas brutas y 6.514 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 126,60 m de eslora total y 17,20 m de manga. Compartimentado en cuatro bodegas y con superestructura al centro, estaba propulsado por un motor MAN DZ860/110, de ocho cilindros y 6.200 caballos de potencia sobre un eje, que le daba una velocidad de 16,5 nudos. Código IMO 5137078.

Buen barco, robusto de casco y potencia de motor, cuando se abanderó en Venezuela figuró inscrito en la matrícula naval de La Guaira y a partir de entonces navegó en los tráficos internacionales de la CAVN, que por entonces ya había logrado hacerse un hueco importante en el tráfico marítimo de la región. Así transcurrieron otros 16 años y en diciembre de 1973 arribó a Santander, donde se procedió a su desguace.

Foto: Histarmar

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

En la década de los años sesenta del siglo pasado, cuando la Compañía Anónima Venezolana de Navegación estaba inmersa en su expansión, adquirió de nueva construcción el buque “Guayana”, tercero con este nombre en la historia de la Marina mercante venezolana.  Fue una compra ocasional, pues el barco en cuestión había sido contratado por una compañía noruega y se le había asignado el nombre de “Argo” que, en realidad, no llegó a ostentar nunca.

Construcción número 160 del astillero de la Compañía Euskalduna de Construcción y Reparación de Buques, en Bilbao, entró en servicio en 1963. Se trataba de un carguero convencional, con la superestructura a popa y tres bodegas servidas por cuatro posteleros y doce puntales

El buque “Guayana”, en una imagen de la CAVN

Cuando lo compró Navimerca mantuvo el mismo nombre hasta su final.

De 3.541 toneladas brutas y 5.280 toneladas de peso muerto, medía 111,64 m de eslora total, 15,57 m de manga, 7,32 m de puntal y 6, 11 de calado máximo. Estaba propulsado por un motor MAN –fabricado, bajo licencia, en los talleres de Euskalduna-, con una potencia de 2.700 caballos sobre un eje y una velocidad de 12 nudos. Código IMO 5427291. Señal distintiva VYDC.

En 1978 el buque de esta historia fue vendido a la sociedad venezolana Navimerca, en la que siguió navegando sin cambiar de nombre. El 10 de marzo de 1983 se produjo un incendio a bordo cuando se encontraba atracado en el puerto de San Juan de Puerto Rico. Cuando las llamas fueron extinguidas, los daños se apreciaron considerables y el buque fue declarado pérdida total constructiva. Sin embargo, no interesó su reconstrucción y finalmente fue vendido para desguace, en julio del citado año, siendo desmantelado en Santo Domingo.

Fotos: Histarmar y Markus Berger